Berardi: “Aún en estas circunstancias, los radicales ganamos”

Permítanme, aún en estas circunstancias, que les diga que este es un enorme triunfo para la UCR. Lo decimos con una profunda convicción. Como cuando un paciente sale del estado más riesgoso, cuando la familia y amigos rezan por una esperanza, la UCR ha triunfado sobre la muerte, sobre el olvido.

Tres años estuvimos en una especie de limbo. Después de la derrota de 2011, sin autocríticas, sin análisis, a punto estuvimos de sucumbir. Algunos comités siguieron funcionando, algunos municipios radicales siguieron adelante, como esos pacientes comatosos cuyo corazón no deja de latir.

Creemos que es un error pensar que solo la UCR atravesó una penosa crisis. La muerte del gobernador Soria y la puja en el FpV puso al oficialismo en crisis y esto significa que el momento más complejo en la vida del radicalismo rionegrino, lo atravesamos sobre un terreno social y político también en crisis.

Dimos vueltas y más vueltas. Irreflexivos. Intemperantes. No todos pudieron leer el escenario. Muy pocos se atrevieron a reflexionar. Sin embargo, los radicales quisimos seguir siendo radicales y de la crisis atravesada sobre otra crisis igual de grave y profunda, nos despertamos.

Después del 2011 muchos radicales esperaban que la dirigencia partidaria explicara los motivos de la derrota, que se hiciera cargo, pero eso no paso. Empecinados, marchamos como si nada hubiera ocurrido y ni siquiera acertamos a ser oposición.

No voy a decir maltrechos porque en estos tres años, en orfandad, nos fuimos recomponiendo; como imanes nos fuimos atrayendo en cada barrio, en cada pueblo, para volver a reunirnos; casi naturalmente fuimos reencontrándonos incluso si nunca nos habíamos visto antes, nos reconocimos porque somos radicales.

Tuvimos el tesón del clavo enmohecido y volvimos a ser clavo porque los radicales, los radicales sin cargos y sin laureles, los que ponen el hombro, los que no tuvieron ninguna explicación, los que no van al comité, los que se mantuvieron firmes resistiendo, mantuvieron su afiliación, se siguen emocionando con la foto de Illía o la voz de Alfonsín, esos, fueron y votaron UCR.

Leamos el mensaje de esos radicales y dejemos de agitarnos al ritmo de los radicales que todo lo cuestionan….a ellos deberíamos decirles que estamos a mano, que nada nos debemos, que estamos curados y que nos ponemos de nuevo en marcha y que marchamos al 2019.

Debemos resolver algunas cosas es cierto, debemos reformular el camino, pero mucho más cierto es que ya respiramos sin ninguna asistencia y que este es un logro de cada radical diseminado a lo largo de Río Negro al que ahora estamos obligados a darle respuesta.

Aquí arrancamos. Corrigiendo el rumbo. Cargando con nuestra experiencia. Resueltos a un nuevo compromiso democrático.

Prensa Legislador Darío Berardi