Cloacas: seamos responsables porque así no hay sistema que aguante

Chimpay.- “El sistema de cloacas, a cargo de la Cooperativa “La Chimpayense”, se ve frecuentemente afectado por el uso indebido del mismo, donde recurrentemente se han encontrado con insólitos residuos que lo han roto y trabado”.

Esta expresión resulta aplicable a cualquiera de las demás localidades de la región y – me animaría a decir – de toda la provincia, solo por circunspectarnos a nuestro ámbito de cobertura informativa.

De hecho, valido es recordar que hace solo algunos años retratamos cuando personal de la Cooperativa de Beltrán sacaba de la red una gran cantidad de cueros de animales vacunos y vísceras de los mismos.

Además de trapos de piso, bolsas de nylon, botellas de plástico y hasta un pantalón de tela de jean, entre otras.

Ahora, en Chimpay los operarios se encontraron con ropa interior (ver foto), desechos cárnicos y peluches, entre otros elementos.

Esto que puede causar gracia y desatar alguna sonrisa contado a modo de anécdota, es un gran problema que parece no tener solución para el mantenimiento y funcionamiento del complejo tema de deshacernos de los – valga la redundancia – deshechos humanos.

El sistema no puede procesar los elementos, las cañerías se obstruyen y colapsan volviendo las aguas y olores fétidos hacia los domicilios.

Está claro que esos elementos son tirados adrede al sistema cloacal. Una invisible y hasta una hebilla fina puede caer accidentalmente, pero no restos de animales o botellas, está claro que existe desinterés, desidia o mala intención.

Además, por su volumen, éstos elementos no pasarían por una rejilla, lo que conlleva a pensar que hay construcciones que no las tienen o que las quitan con el solo propósito de arrojar los elementos a la cañería troncal.

Otro “error” frecuente es el de conectar a las cloacas los desagotes pluviales de patios internos. Miles de hojas, ramas, tierra y elementos plásticos y de hierros son arrastrados por las mismas generando saturación.

Por último y aunque parezca insignificante, el arrojar cabellos a la red, goma de mascar y otros elementos similares menores también genera problemas. Por caso, en Beltrán han dejado de funcionar los rodillos por causa de la acumulación de cabello en los mismos formando grandes masas de pelusa.

La responsabilidad del uso es solo nuestra, de los usuarios. Solo de nosotros dependerá seguir viviendo y dejarle a nuestros hijos un planeta sano e higiénico. (7enpunto)