«El cisne tecnicolor» por Claudia Beltramino

A un mes de la elección a gobernador, vice y 46 legisladores, cualquier tema se subsume a esta suerte que pesa sobre 640 mil rionegrinos.

Sin agenda política porque el pichetismo nunca pudo generar una, el albertismo nunca pensó que debía generar una agenda y las otras candidaturas carecen de la fortaleza imprescindible para liderar los titulares de una jornada, hay que admitir que, en la sencillez del conjunto, es el reloj del Gobernador el que va marcando la hora.

En enero de este año, es decir hace apenas 5 meses, el senador Pichetto medía 20 puntos por arriba de su directo perseguidor que no definía su compañera de fórmula mientras en los corrillos se sostenía que “Pedro no le suma ni medio voto pero es lo más significativo del PJ que puede mostrar”.

En 5 meses las cosas cambiaron y Pesatti que hace 3 años rehuía confiterías y supermercados de su pueblo por que las malas experiencias se lo indicaban, el pasado miércoles cruzaba las céntrica esquina de Laprida y 25 de mayo de Viedma, sonriente mientras respondía el saludo cordial de vecinos y automovilistas.

Pichetto entre tanto, designó compañera de fórmula a la extra partidaria Ana Piccinini. No lo hizo hace 5 meses cuando estaba 20 puntos arriba y nadie objetaba su liderazgo en el PJ. Lo hizo después de varios desencuentros con Martín Soria. Lo hizo después de que Soria se opusiera y Piccinini le refregara públicamente y por escrito cuestiones vinculadas a la denuncia de cobro inapropiado de un seguro de Horizonte por la muerte de su padre.

En poco tiempo, Pichetto pasó de mandarla a Piccininini a tomar café al municipio de Roca para conmover al intendente resentido a imponerla sin más y a eso le sumó la candidatura de su hijo en Viedma, en la expectativa de que de este modo si no le ganaban a Foulkes al menos le empardaban la elección.

Viedma dejó de ser una elección más en la previa del 3 de mayo para convertirse en Cabo Cañaveral. Una batalla simbólica del pichetismo que aspiraba a destruir el último bastión del radicalismo rionegrino de cara a una nueva era.

Hay que decir que el albertismo apenas competía formalmente en una localidad, Cinco Saltos en donde Germán Epul se llevaba la única apuesta.

La noche del 3 de mayo solo provocó desconcierto y hasta ahora el pichetismo estudia los resultados. Perdió en Viedma por 10 puntos, en Sierra Grande con un ex radical que ni la boleta del partido usó, perdió en Cipolletti después de pasar una semana abrazado a Baratti y perdió en Villa Regina en donde creían estar 20 puntos arriba.

Pichetto entendió que debía reconfigurar la campaña del Alto Valle. No porque se lo señalaran Martín Soria y María Martini en público sino porque, como se lo confesó a un ex intendente cipoleño, de no hacerlo se arriesgaba a una derrota.

Seguramente estaba en una agenda probable que la Presidente viniera a Roca y ni a ella ni a su proyecto político podría resultarle indiferente una eventual derrota de su jefe de bloque de senadores así que el jueves pasó por Roca a informarle al país que su candidato a gobernador en Río Negro es el senador Pichetto y no Mario de Rege.

Antes de esto el Gobernador debía viajar a firmar la refinanciación de la deuda que mantienen las Provincias con la Nación luego de que esta las absorbiera en la reformulación económica que planteó el kirchnerismo luego de la crisis del 2001.

El convenio, originalmente suscripto por el ex gobernador Saiz en 2008, es rigurosamente controlado desde la Nación que de la mano del matrimonio K maneja los recursos nacionales a punta de látigo y sumisión.

Quien no recuerda que en mayo de 2013, la Presidente no aportó el casi 20% que Nación pone para pago de salarios de los docentes bonaerenses y para que no hubieran dudas dijo en un discurso en el que CFK compartía un acto con el gobernador Scioli, que ella nunca miraba para otro lado como hacen los que tienen un millón de amigos. Billetera, látigo y sumisión extrema.

Qué los productores de peras y manzanas están molestos no es algo que ignore la Presidente porque no hay que ser Parrilli ni disponer de los servicios de información del Estado para advertir que las economías regionales están quebradas, que hay un tendal de productores a lo largo y ancho del país a los que este gobierno convirtió en “para-empleados públicos” con subsidios que no alcanzan y sin resolver la cuestión de fondo. O si. Resolviendo que nuestra producción primaria es desechable.

Ya sea que fuera a Roca o que aterrizara en algún aeropuerto entrerriano o mendocino o tucumano, no iba a encontrar columnas de productores para aplaudirla.

La Presidente y el Senador hicieron su apuesta. No firmar el refinanciamiento aunque deban hacerlo de todos modos en pocos días más porque se trata de un contrato que no pueden deshonrar sin motivos reales y no invitar al Gobernador rionegrino al acto que hacían en la casa de Martín Soria.

Esta fue la reconfiguración de la campaña en el Alto Valle que eligieron para paliar el equivocado abrazo a Baratti y el inexplicable fracaso de Carlos Vazzana, el candidato surgido de una elección interna del FpV en Regina, la ciudad en la que el intendente Luis Albrieu aspiraba a ocupar el lugar que ocupa Ana Piccinini.

Las aspiraciones de Luis, las transparentó el hermano Oscar, que no dejó margen de dudas.

Confundido Pichetto se retiró a reflexionar durante una semana en la que los pichetistas, en una exhibición de recursos intelectuales y financieros sin límite, mandaron una serie de gacetilla diciendo que habían ganado. O sea, aunque hayamos perdido, ganamos,¡entérense! Y como corolario, Piccinini junto a Jorge Vallaza inauguraron el local de campaña de Bariloche y la legisladora presentó en público la estrategia de imputarle al Gobernador responsabilidad directa en el tema abuso de menores.

Pichetto debió desautorizar como a un niño al legislador Roberto Vargas por un tuit que traducía el discurso inaugural de Piccinini a quien, obviamente, no podía reconvenir de manera directa.

El Senador, prolífico lector, ha aludido en varias oportunidades al Cisne Negro, “El impacto de lo altamente improbable”, novela del libanés Nassim Nicholas Taleb, una teoría que a partir de la muerte de Carlos Soria, en trágica circunstancia familiar, podría servir de marco de análisis para Río Negro. Ahora bien que, al estar de las cosas, el factor suerte, peor aún, el factor suerte excesiva y reiterada no concita el menor interés literario a menos que uno piense en Fontanarrosa, autor al que al momento, debería recurrirse con mayor asiduidad.

Mientras en el FpV resonaba el reclamo de un triunfo que nadie le otorgaba, al Gobernador no se le movía un pelo al pasear por el autódromo de Viedma en donde 30 mil almas, o mejor dicho 30 mil muñecas lucían una banda que no pudieron quitarse en tres días y que rezaba Alberto Weretilneck, Gobernador.

El pronóstico del Servicio Meteorológico dependiente de la Fuerza Aérea Nacional había anunciado una jornada nublada con probabilidad de lluvias que impedirían el secado de los caminos de acceso duramente castigados por una sudestada que se ligó Foulkes en su elección el fin de semana anterior.

Para Weretilneck hubo un fin de semana de postal turística, la carrera principal fue entretenida y con picos de pasión, incluso para los que ningún interés tienen en ese deporte. En la UB local sostenían que Dios había renunciado a la afiliación justicialista.

A la venida de la Presidente a Roca le sucedió el papelón socio-deportivo más grande de los últimos años, el Boca River con gas pimienta fue excluyente en los diarios, los canales de noticia, las radios, los bares, las esquinas de todo el país. En la UB sostenían que Dios había escuchado la oferta del Papa y acompañaba ahora a Los Forzosos de Almagro.

Queda un mes de campaña, mes en el que todo es previsible.
Odarda será la viva demostración del teorema de Baglini. Mendioroz, a quien borró de los afiches que pegó en toda la Provincia hablará de la fruticultura.

Massaccesi subrayará que Juntos Somos Río Negro es un desprendimiento del FpV o podría decir que solamente en el período 2004/2011 la gestión radical construyó 200 escuelas o bien 16 mil viviendas es decir unas 6 viviendas por día o bien 6 veces más de los que se construye en la actualidad.

Tanto Weretilneck como Pichetto parecen decididos a mostrar los números que invertirán en cada lugar, empezando por la ciudad de los votos, Bariloche en donde esta semana hubieron anuncios varios.
Si bien son recursos públicos y no deberían utilizarse como instrumentos electorales, ya nada nos asombra o incomoda. Sin embargo, cada peso que se invierte sin planificación es un peso que probablemente se pierda.

Con un poco de memoria es posible recordar cuando, también en su ejercicio de “para-gobernador”, el senador Pichetto gestionó fondos nacionales para unos galpones en Campo Grande. El entonces intendente Ariel Rivero celebraba la inversión de cerca de 9 millones de entonces, que según explicaba, se trataba de una iniciativa que resolvería la problemática de los pequeños productores que asociados en cooperativa sortearían la crisis.

Los galpones hoy están en manos de los exportadores que alquilan las instalaciones y gracias a la inversión nacional pueden concentrar más eficientemente su riqueza.

El mismo caso replica en Fernández Oro con los mieleros o los productores de orégano.

Pichetto cuenta con una base histórica a la que solo habría que agregarle un poco de esfuerzo. Pero es un hecho que perdió muchos puntos. Weretilneck confía en una buena agencia publicitaria que con profesionalismo diseña la estrategia. Crece. Es un hecho. Odarda es una candidata a gobernadora del 6%. No parece estar moviendo el amperímetro. Es un hecho. Massaccesi recorre la Provincia tratando de despertar a los radicales que solo parecen agitados en ritmo de campaña en la capital rionegrina.

El PJ rionegrino nunca fue kirchnerista. Ahora deben estar preguntándose si Pichetto los guiará a consolidar un modelo kirchnerista/sciolista que probablemente excluya a los Soria en el 2019 o si gobernará con Piccinini para que un Soria llegue en 2019.
La UCR recibe el claro mensaje del voto útil que favorece a Weretilneck en detrimento de Pichetto. Piensa en el 2019. No pondera suficientemente su opción legislativa.

Los rionegrinos, en general, son demasiado jóvenes, modernos, agnósticos, progresistas como para soportar de buena gana el maltrato K. Habrá que ver con que oportunismo están dispuestos a convivir desde el 2015, si el pichetista o el albertista.