El domingo R铆o Negro cumple 60 a帽os

El pr贸ximo domingo 28 de junio se cumplir谩n sesenta a帽os de la promulgaci贸n de la ley que dio formal nacimiento a R铆o Negro como estado provincial.

Aquel d铆a de 1955 el presidente Juan Domingo Per贸n, mediante decreto 9945, promulg贸 la ley 14408 que provincializ贸 -junto a otros- el entonces denominado Territorio Nacional del R铆o Negro, marcando un hito fundamental en la historia de las provincias, hasta entonces marginadas de toda decisi贸n en la vida pol铆tica del pa铆s y de su propia organizaci贸n federal.

Los Territorios Nacionales fueron institucionalizados de manera definitiva partir de la ley 1532 del 18 de Octubre de 1884 y fijaba que solamente aquellas que contaran con m谩s de sesenta mil habitantes podr铆an alcanzar la designaci贸n de provincias.

Los nueve territorios originales fueron: Chaco, Misiones, Formosa, La Pampa Central, Neuqu茅n, R铆o Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego y, posteriormente, tomando parte de la superficie de Catamarca, Jujuy y Salta, se cre贸 el Territorio Nacional de los Andes.

Es importante se帽alar que los habitantes de los territorios -nuestros abuelos y nuestros padres- eran literalmente ciudadanos de segunda clase, dado que no gozaban de derechos pol铆ticos respecto a los del resto del pa铆s, aunque s铆 estaban obligados a pagar impuestos como cualquier otro.

El camino a la provincializaci贸n

Desde la promulgaci贸n de la ley 1532 hasta el a帽o 1955 transcurri贸 un per铆odo plagado de propuestas y caminos alternativos para concretar los preceptos fijados en la norma, con una sucesi贸n de marchas y contramarchas en cuanto a la categor铆a jurisdiccional, contabiliz谩ndose la presentaci贸n de siete proyectos entre los a帽os 1926 y 1929 para provincializar algunos de aquellos territorios, a los que se le sumar铆an otros proyectos formulados entre 1919 y 1922 por el entonces presidente Hip贸lito Yrigoyen, pero que jam谩s fueron considerados por el Congreso.

De all铆 la importancia que corresponde aplicar al proceso de provincializaci贸n que concret贸 el primer peronismo, marcando un punto de quiebre con un pasado lleno de contradicciones y saneando viejas injusticias cometidas en contra de los pueblos de las regiones m谩s postergadas y olvidadas de la Rep煤blica.

En efecto: la decisi贸n de convertir los Territorios Nacionales en provincias constituy贸 un proceso alentado por el gobierno de Juan Per贸n, como parte de una estrategia de integraci贸n, justificada ideol贸gicamente en los principios de igualdad y unidad nacional, direccionada a propiciar la incorporaci贸n de nuevas fuerzas pol铆ticas y sociales en concordancia con nuestra organizaci贸n federal y abriendo las esclusas de la historia a las ciudadanos de la periferia.

Para Per贸n, este hecho trascendente, se resume en estos dichos suyos: 鈥淒ebemos borrar, de una vez y para siempre, las diferencias entre los habitantes de la Patria, incompatibles con el estado actual de su evoluci贸n pol铆tica y para afirmar, por fin, la igualdad integral de los argentinos鈥.

Desde aquel 28 de Junio de 1955, cuando el Presidente Juan Domingo Per贸n promulg贸 la ley de provincializaci贸n de los Territorios Nacionales, transcurrieron 60 a帽os, donde la historia de R铆o Negro nos hizo pasar de la ni帽ez y adolescencia controlada, a la adultez de la plena autonom铆a constitucional actual.

Centralidad vs. Autonom铆a, una lucha desigual para los Territorios Nacionales

Nuestros antecesores vivieron situaciones donde la palabra injusticia, falta de derechos, arbitrariedades de todo tipo y laya -con la dependencia absoluta del poder central de Buenos Aires- fueron moneda corriente. De all铆 que el federalismo, como idea clave de nuestra organizaci贸n nacional, encuentre ejemplos elocuentes de lo que significa su ausencia en la historia rionegrina.

Emprendimientos significativos para el desarrollo quedaron truncos con la complacencia de sectores olig谩rquicos relacionados con el poder econ贸mico y pol铆tico central, como el ingenio de remolacha azucarera 鈥淪an Lorenzo鈥 de General Conesa, comprado y destruido por las baron铆as azucareras del norte, para suprimir la competencia de un producto m谩s barato y de mejor calidad. O el incendio 鈥渙casional鈥 en la 鈥淒irecci贸n General de Irrigaci贸n鈥, donde se quemaron para siempre los planos y el proyecto para la construcci贸n del Dique Embalse sobre el arroyo Valcheta, elaborado pacientemente por el ge贸logo norteamericano que quiso 鈥渋ndustrializar la Patagonia鈥: Bailey Willis.

Aqu茅l fue, adem谩s, el Territorio nacional que provoc贸 las Aguafuertes Patag贸nicas de Roberto Arlt, donde denunci贸 los atropellos de los que eran objeto los habitantes del R铆o Negro.

El Valle Inferior tambi茅n supo de quebrantos econ贸micos, ya que exist铆an vi帽edos de calidad, pero los intereses de los vitivinicultores mendocinos provocaron su quiebra a trav茅s de una resoluci贸n de la Direcci贸n de Territorios Nacionales que orden贸 arrancar la parras de nuestros suelos para favorecer a la provincia de cuyo.

El federalismo, huelga decirlo, no s贸lo refiere a la organizaci贸n pol铆tica de la patria sino tambi茅n a su organizaci贸n econ贸mica. Por eso subrayamos la importancia de no perder jam谩s de vista el ideario federal que legamos de los hombres m谩s importantes de nuestra historia.

Hay otros casos realmente significativos: cuando lleg贸 el ferrocarril de capitales ingleses hasta el Alto Valle, una de sus empresas hizo arrancar todos los frutales existentes de manzanas, peras y vi帽as y exigi贸 a los colonos que plantaran variedades de manzanas Red Delicius y Granny Shmith, caso contrario no transportar铆a las mismas a los grandes mercados.

A ello deber铆a agregarse la situaci贸n de explotaci贸n de los trabajadores, muchos de ellos viviendo en situaciones serviles, propias del medioevo, en los campos en la Regi贸n Sur, situaci贸n que reci茅n comenz贸 a menguar con la puesta en marcha del Estatuto del Pe贸n Rural.

Por eso no es casual que Juan Domingo Per贸n haya sido el que transform贸 los Territorios Nacionales en provincias, porque es producto de la concepci贸n de la 鈥渃omunidad organizada鈥 que 茅l tuvo, entendiendo que no pod铆a haber habitantes sin derechos c铆vicos en ninguna parte del vasto territorio de la patria.

El ordenamiento territorial e institucional

Para realizar estas pol铆ticas e incorporar a los pueblos de los territorios a la vida ciudadana, la implementaci贸n de la obra p煤blica constituy贸 un elemento b谩sico para que cada nueva provincia sea sustentable, como por ejemplo la construcci贸n de las obras de riego en el valle inferior del r铆o Negro o la canalizaci贸n y sistematizaci贸n del valle medio y la usina C茅spedes en Pomona.

Nuestra provincia, desde su mismo nacimiento, tuvo que luchar en todos los niveles, teniendo en cuenta que nace en uno de los momentos m谩s aciagos de nuestra historia nacional: la ley de creaci贸n se dict贸 mientras era bombardeada la Plaza de Mayo y poco antes del golpe de 1955, momento a partir del cual se busc贸 suprimir los avances experimentados por el pueblo argentino durante los nueve a帽os anteriores y la proscripci贸n del peronismo constituy贸 el signo m谩s evidente de la fiebre autoritaria que se instal贸 en el pa铆s como una peste de la que todav铆a hoy cuesta liberarse.

Es dable aclarar que todos los instrumentos legales para ser provincia, como la Constituci贸n, la conformaci贸n de los poderes del Estado y la organizaci贸n de la burocracia estatal fueron dise帽ados y ejecutados con la ausencia total del peronismo, que reci茅n el a帽o 1973 pudo ser gobierno a trav茅s la gesti贸n de Mario Jos茅 Franco aunque ello no invalida reconocer los m茅ritos y la inteligencia del Gobernador Castello, que prohij贸 las bases de lo que ser铆a el futuro estado de R铆o Negro, impronta a煤n presente en realizaciones actuales y en proyectos que mantienen su vigencia de cara a los tiempos que vendr谩n.

Reci茅n a partir de 1983 comenzamos a practicar todos los rionegrinos las bondades de una vida en democracia con el pleno ejercicio de los derechos civiles. Y hoy, a 60 a帽os de su creaci贸n, nuestra provincia nos exige un nuevo desaf铆o: repensarla desde aquellos acontecimientos que nos permiten advertir que su destino de grandeza se cifra en la convicci贸n y en la defensa de las ideas federales.

Prof. Pedro Pesatti, Vicegobernador de R铆o Negro