El Limardogate o las miserias del poder

Limardo (1)Viedma (VyP).- El ex funcionario del Ministerio de Gobierno Gabriel Limardo, fue finalmente procesado por el juez Mussi por estimarlo autor penalmente responsables del delito de fraude en perjuicio de la Administraci√≥n P√ļblica Provincial en la causa que se le iniciara luego de que se hiciera p√ļblico la designaci√≥n de tres supuestas funcionarias y posteriormente la incorporaci√≥n de once personas que habr√≠an aparecido cobrando como empleados p√ļblicos del Servicio Penitenciario provincial.

Cuando Carlos Soria llega al gobierno en diciembre de 2011, asume junto a √©l un gabinete representativo de sus convicciones pol√≠ticas y los poderes territoriales que conformaban el vasto tejido que le permiti√≥ ganar las elecciones de aquel 25 de septiembre, desplazando al radicalismo que hab√≠a conducido los destinos de R√≠o Negro durante 28 a√Īos.

El peronismo de Viedma ten√≠a varios capitanes, pero uno sobre todo se hab√≠a tomado el trabajo de conformar un grupo de j√≥venes profesionales que sumar√≠a como estructura de Gobierno. Hugo Lastra, fue el primer secretario General de la Gobernaci√≥n que acompa√Ī√≥ al nuevo Gobernador y el titular del semillero capitalino.

En marzo del mismo a√Īo y aunque ya la tragedia hab√≠a atravesado al nuevo gobierno poniendo en el tim√≥n al compa√Īero de f√≥rmula y extrapartidario Alberto Weretilneck, desde la comandancia de Hugo Lastra y con la firma de una de sus j√≥venes disc√≠pulas, Mar√≠a Gabriela Mercapide, se filtr√≥ un listado de empleados contratados con sus datos y direcci√≥n adem√°s de su condici√≥n de afiliados a partidos pol√≠ticos. Al lado de los radicales se indicaba que NO deb√≠an renov√°rseles los contratos de trabajo.

Hugo Lastra reemplaz√≥ luego a Edgardo Bagli en el Ministerio de Gobierno a donde traslad√≥ a la mayor√≠a de sus j√≥venes seguidores e incorpor√≥ a otros. As√≠ lleg√≥ Gabriel Limardo a este organismo y permaneci√≥ a√ļn cuando Lastra fuera eyectado.

Gabriel Limardo trabajaba para una empresa de limpieza con domicilio en Bahía Blanca y con ella hacía esos trabajos para grandes empresas como supermercados, pero también el propio Estado que en muchos casos terceriza el servicio.

Limardo4Como funcionario de gobierno, a Gabriel Limardo, los procesos licitatorios se le hacían más amables y la suerte lo beneficiaba con mejores oportunidades que sus competidores.

Gabriel Limardo, ni lerdo ni perezoso, arma su propia empresa de limpieza que pone a nombre de su mujer, J√©sica Lago, seguramente en la convicci√≥n de que si la suerte lo beneficiaba en las licitaciones pero el usufrutuo era para sus patrones bahienses, ¬Ņporque no conservar para si esa fortuna?

Gabriel se volvió así competencia para sus propios empleadores que no dudaron en demandarlo por deslealtad comercial, pero antes, engolosinado, encontró otra forma de potencias su nuevo negocio.

El costo más alto de una empresa es sin lugar a dudas el laboral y el joven dirigente del PJ viedmense encontró el modo de abaratarlo, así, Myriam Nomí Mamani, Olga Amalia Asaroff, y Silvana Ayelén Traipe se convirtieron en funcionarias del Ministerio de Gobierno aunque en realidad eran empleadas de la empresa que a nombre de Jésica, dirigía Limardo. Las tres sabían lo que ocurría y por ese motivo quedaron igualmente procesadas.

Limardo 3Ventajas en las licitaciones y gastos que corrían por cuenta de los rionegrinos.

El ejercicio de la política tiene gastos que los bolsillos de los políticos no pagarán, así que una vez descubierto el pozo petrolero, Limardo no tuvo más que facilitar nombres de otras empleadas de la empresa de limpieza de su mujer Jésica Lago, para que haciéndolas figurar como empleadas del Servicio Penitenciario Provincial, en ese momento dependiente del ministerio de Gobierno, generaran el ingreso mensual de por lo menos siete sueldos.

A Angel Luis Avaca, Felisa Yolanda Hernandez, Viviana Beatriz Qui√Īenao, Elisa Ester Qui√Īenao, Guillermo Claudio Rezzonico, Tiago Gregorio Hernandez y Florencia Noemi Traipe el Juez les dict√≥ la falta de m√©rito porque eran ignorantes de lo que hac√≠an sus empleadores en la empresa de limpieza.

El primer juez de la causa, Guillermo Bustamante estaba a la espera de ascender a Camarista por lo que no habr√≠a solicitado nunca las filmaciones de los cajeros autom√°ticos en los que mes a mes alguien cobraba esos sueldos. Casi un a√Īo despu√©s, este ‚Äúolvido‚ÄĚ imposibilitar√° conocer la ruta del dinero que habr√≠a llegado a manos m√°s importantes del Poder.

Limardo 2Cuando se hizo p√ļblico el caso, Gabriel Limardo revistaba como funcionario del actual Ministro de Gobierno Luis Di Gi√°como y tambi√©n por encima de √©l estaba el ex secretario de Gobierno y ahora Juez de competencia electoral Ariel Galinger quienes no habr√≠an podido advertir que en lugar de 10 funcionarios, autorizaban el pago de sueldos a 13 funcionarios.

Guillermo Bustamante y Ariel Gallinger son amigos personales al punto de que ambas familias viajan juntas.

Como ocurre en estos casos, es mucha la gente que sab√≠a de esta maniobra por que el imperativo de ‚Äúhacer caja‚ÄĚ para pagar los costos extras de la actividad pol√≠tica o para amueblar el departamento o cambiar el auto, finalmente est√° tan naturalizado que el Limardogate deber√≠a ser percibido m√°s como un llamado de atenci√≥n a los ciudadanos complacientes que a los propios corruptos. (VyP)

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