El resultado del domingo si marca una tendencia

Viedma.- El triunfo de Foulkes sobre Pichetto en Viedma y el de Tortoriello sobre Baratti enmarcan un nuevo escenario para las provinciales del 14 de junio. Retroceso de Miguel Pichetto y avance de Alberto Weretilneck. Dudas sobre lo que podría depararle la suerte a la senadora y candidata Odarda. El rol del radicalismo.

“A Foulkes le faltaron los votos de de los radicales y Pichetto (padre) hace un mes la tenía ganada y ahora se le puso negro el panorama”, dijo con sencillez de mostrador, mientras entregaba la caja con una 11 y el paquete con media docena de empanadas de carne.

Es cierto, la interna radical trascendió las puertas del comité y se leyó en el resultado. También es cierto que Foulkes compitió con el gabinete nacional y sus infinitos recursos económicos. No es menos cierto que a Weretilneck, el gobernador, le convenía este resultado y que si no colaboró al menos habrá alentado con fuerte entusiasmo.

Viedma nunca vota en otoño porque el otoño es el período de lluvias y la fuerte sudestada del día anterior no puede haber leerse como un gesto de colaboración celestial. Al menos no de colaboración con el partido centenario.
Finalmente ganó Foulkes por 53% de los votos y de estos un 18 % le pertenecen al Frente Progresista. ¿Le pertenecen al Frente Progesista?

Facundo Montesino debió multiplicar el tamaño de la letra con que agregó su apellido materno. Sin el Odarda inmenso, hubiera resultado un perfecto desconocido. La cosecha de 18 % es difícil de entender como un acto de confianza a la madre o como un milagro de la fe en el hijo del que nadie sabía nada.

Es posible que gran parte del voto radical más blanco migrara al hijo de Odarda. En cualquier caso, el 53 % votó porque Foulkes estuviera un nuevo período al frente del municipio.

El resultado de Viedma había sido advertido por el pichetismo una semana antes y aún así confundió la estrategia dejando en manos de la compañera de fórmula de Pichetto la dispersión de votos que quizás podrían haber conquistado, no solo en Viedma sino incluso en Sierra Grande.

A diferencia de María Emilia Soria que se presentó en Viedma, sonrió amable, se paró en la puerta de la casa de su concuñado y allí, con simpatía, repartió algunas boletas, Piccinini se presentó en Viedma como un basilisco escupiendo insultos, de hecho aludió a Foulkes y sus seguidores como “las serpientes” y espantó. Lo mismo hizo en Sierra Grande en donde, por fin, no hizo sino sumarle votos a Iribarren.

La preocupación de Miguel Pichetto no era infundada. El intendente de Cipolletti y candidato del FpV perdió contra un Tortoriello que podría formar parte del patrimonio de Odarda o de Weretilneck de manera indistinta.

Weretilneck celebró el triunfo de Germán Epul en Cinco Saltos, quien le ganó a la actual intendente Liliana Alvarado, la candidata del FpV de Miguel Pichetto.

En Sierra Grande, el ex intendente radical Adrián Iribarren se impuso con el partido PUL, ganándole al intendente Renzo Tamburrini y a la legisladora Roxana Fernández de J.S. Río Negro que de todos modos irá por la renovación de su banca.

En Villa Regina en donde tampoco había dudas de un triunfo pichetista, sin embargo, en una suerte de empate técnico se decidió retomar mañana el recuento de votos.

Lunes es día para arrancar de nuevo con la dieta, prometerse actividad física y rediseñar estrategias electorales porque los resultados del domingo, claramente, marcan tendencias.