Escándalo político gremial en confitería de Viedma

Viedma.- En un restaurante de la costanera viedmense, al mediodía de ayer, se produjo un violento encuentro entre el ex ministro Ricardo Arroyo y el titular de ATE Rodolfo Aguiar.

La entidad gremial difundió un comunicado explicando lo ocurrido: En la ciudad de Viedma el ex Ministro provincial Ricardo Arroyo amenazó de muerte a Rodolfo Aguiar en un lugar público y ante la presencia de numerosos testigos.

El hecho violento que duró varios minutos, tuvo lugar ?en una confitería ubicada sobre la costanera de la capital provincial.
Mientras Aguiar se encontraba solo sentado en un mesa, se acercó Arroyo y comenzó a increparlo sin parar durante varios minutos, hasta que el dirigente gremial estatal reaccionó en el momento que el ex funcionario comenzó a golpear con su mano sobre sus hombros.

Entre las varias expresiones de Arroyo, este manifestó ante la presencia de todos los asistentes al lugar, y dirigiéndose a Aguiar como «cagón», «falopero», «vas a aparecer tirado en una zanja», «ahora soy un ciudadano común y te voy a cagar trompadas», «salí para afuera».

El ex funcionario se encontraba en compañía de su abogado Daniel Moriones, quien también gritaba a Aguiar a la distancia «hijo de puta» y del también ex Subsecretario José Maria Clemant.

Algunos clientes contuvieron a Aguiar recordandole su responsabilidad frente a ATE y que no debía reaccionar de la misma manera, evitando ponerse a la altura de esa gente.

También varios testigos entregaron al dirigente estatal sus datos personales, ante la posibilidad que se decidiera hacer una presentación policial o judicial.

«Hemos pasado por un momento muy difícil. Estos hechos son lamentables y demuestran una vez más la calidad de estas personas. Resulta difícil de creer que este personaje mafioso haya sido Ministro de la provincia y que ahora integre una lista como candidato a diputado», manifestó Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE y CTA Río Negro, y agregó: «Cuesta no reaccionar, pero tenemos que tener presente la alta responsabilidad que tenemos y no ponernos a la misma altura. La ciudadanía espera otra cosa de los dirigentes políticos. Ojalá cada vez haya menos espacio en la política para este tipo de personas».

PRENSA ATE