Esperando lo peor

Viedma.- Brasil restringe el ingreso de peras y manzanas rionegrinas y se agrava la crisis de la fruticultura, una actividad que factura mil millones de USD al año destinando 450 millones a salarios de 70 mil puestos de trabajo y 420 millones de USD a impuestos de los que el 97% se los queda la Nación. Raúl Ferragut, periodista agropecuario habló hoy con Frecuencia VyP.

La difícil situación de la fruticultura se ha agravado ahora con Brasil que tiene un nuevo status sanitario y aumentó las exigencias. Era previsible, en este momento, saturados de manzana por su gran producción, que Brasil encontrara motivos para detener el ingreso de nuestras frutas.

No somos el único país con carpocapsa que exporta a Brasil porque también lo hacen Chile, España, algo Italia.
Hubo también negligencia en Argentina que no incrementó los controles

Las economías regionales en el país están en la misma situación, quedan las frutas en los árboles porque es más costoso cosechar que lo que obtiene el productor al venderlas.
En Río Negro un productor obtiene por una manzana algo de 1 peso 50, como mucho, 2 pesos y acá en el Alto Valle se paga 22 o 24 pesos el kilo.

Allí debería estar el estado para que el productor se pueda beneficiar y el consumidor obtenga el mejor precio
El tipo de cambio, afecta, resta rentabilidad. Chile y Sudáfrica devaluaron la moneda, todos nuestros competidores, entre los que están Chile y Sudáfrica compiten con una mejor oferta
Rusia, otro de los destinos de nuestras frutas, también devaluó y atraviesa una crisis económica que retrae sus importaciones
Ferragut subrayó que estas condiciones son independientes de la calidad de la fruta que produce Río Negro y en ese sentido dijo que se trata de un producto de tan reconocida calidad que “abre puertas” en el mundo de las exportaciones.

Estimó en que el equivalente a 1 millón de peras Williams las que han quedado en la planta, sin ser cosechadas “porque nadie la quiso comprar”

Anticipó una situación muy complicada para el Alto Valle a partir del próximo mes, dijo que “se ha cortado la cadena de pagos”, y que, “hay galpones de empaque que no están pagando a sus trabajadores”.

No es solo una devaluación, podrían implementarse otras medidas como el reintegro por exportaciones por puertos patagónicos.

La actividad factura mil millones de dólares por año y de este monto 450 millones van a salarios ya que ocupa unos 70 mil puestos de trabajo. La fruticultura tributa 420 millones de dólares anuales de los cuales el 93% se lo queda la Nación y el 7% restante se divide entre Provincia y municipios.

Ferragut se refirió a los subsidios comprometidos por Nación en el marco de la crisis de la fruticultura, dijo que eran 300 millones de pesos contra un 420 millones dólares que recaudan, y como agravante informó que apenas cumplieron entregando 50 millones de pesos.

La fruticultura a nivel nacional triplica los ingresos que genera la industria automotriz, y si esta “estornuda, enseguida le llevan pañuelos”, explicó.

A excepción de los frutos secos, todas las economías regionales atraviesan una situación crítica y en ese sentido argumentó que las condiciones macroeconómicas hacen imposible que se pueda lograr competitividad internacional. (VyP)