Increparon al intendente de Río Colorado en su propio despacho

Río Colorado.- Durante una tensa mañana los empleados municipales de esta localidad acordaron y firmaron un aumento salarial para la primera mitad del año del 28% para todas las categorías y del 30% para las categorías inferiores, retroactivo al mes de enero. Con este acercamiento se puso fin a cuatro días de paro, que incluyó protestas y movilizaciones, y donde se resintieron todos los servicios que presta la comuna.

Por cuatro horas hubo discusiones que tuvieron enfrentados por momentos a los dos gremios y por momentos a ATE y el mandatario comunal. El conflicto se desató, cuando el Poder Ejecutivo no representó a la reunión convocada en la secretaria de trabajo para dialogar con los referentes de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), dejando por escrito que solo se sentaría a la mesa con el gremio mayoritario, el Soyem.

Rápidamente los trabajadores se agruparon y masticando bronca marcharon unas cuadras hasta el edificio municipal. Luego ingresaron abruptamente al despacho del mandatario comunal, Gustavo San Román, que junto al secretario de gobierno, se encontraban reunidos los dirigentes del Soyem, a punto de cerrar el acuerdo. La dirigente sindical Rosa Ñanco tomó la voz cantante y mantuvo un fuerte cruce con los funcionarios, inclusive con el otro gremio.

«Usted es un intendente irresponsable, se hace el payaso juntando la basura del pueblo cuando no fue votado para eso. Usted fue votado para administrar un pueblo, tendría que estar gestionando los fondos para pagarle los aumento a los trabajadores», le recriminó la dirigente que también le cuestionó el aumento salarial que recibieron los funcionarios políticos: «Con lo que cobra tendría que trabajar las 24 horas y muchos días.»

Por varias horas, los funcionarios municipales mantuvieron negociaciones con cada uno de los gremios para llegar a un acuerdo.

En el patio de la municipalidad donde se encontraban todos los empleados reunidos en asamblea permanente y en un hecho sin antecedentes, ambos sindicatos «fumaron la pipa de la paz» y aunaron criterios en los reclamos.

Durante las negociaciones el jefe comunal dejó en claro que no iban a «hipotecar la administración acordando un porcentaje» que no pudieran cumplir.

Los funcionaron explicaron que están «transitando por momentos sumamente difíciles en la parte económica heredara de la gestión de Carlos Pilotti, con una planta de empleados sobrecargada. Actualmente –solamente en sueldos– se destina el 100% de las coparticipaciones y el 90-95% de las recaudaciones propias», dijeron. (RN)