«Saber de nuestros logros y de nuestros yerros es parte de la construcción de una ciudad»

Viedma.- Con una más que importante presencia de público, empezaron los festejos por el 236º aniversario de Viedma. Un nuevo cartel que como dijo el intendente Foulkes, son seis enormes letras que nos unen a todos los viedmenses y un discurso contundente en el que se reflejaron los esfuerzos y los logros de una gestión que aunque haya cambiado de nombres, resguardó los objetivos.

Dijo Foulkes:

“Como cada cumpleaños, es tiempo de balances. De mirar en retrospectiva y de pensar hacia adelante.

Vemos como la Comarca Patagones Viedma está creciendo. En ambas orillas del río que nos une, podemos observar el desarrollo, la realidad cotidiana que supera cualquier barrera jurisdiccional y entrelaza vínculos, culturales, sociales y económicos
Conocernos, saber de nuestros logros y de nuestros yerros es parte de la construcción de una ciudad.

Pensarnos con el orgullo que en Viedma se ejecuten obras de cloacas para 3500 vecinos. Con el orgullo que más de 95 por ciento tenga gas, el 99 agua y luz y el 98 cloacas, cuando en el país más de la mitad carece de este servicio.

Pero también pensarnos con la responsabilidad de hacer todos los esfuerzos, gestiones y programas para llegar a ese dos por ciento que carece de algún servicio.

Con el orgullo de tener un 3,6 por ciento de desocupación, el índice más bajo de toda la Patagonia. Pero con la responsabilidad de trabajar todos los días porque esa fría cifra del 3,6 por ciento son personas, cada una con su historia, sus necesidades, sus anhelos, que deben constituir el desvelo de cualquier gobernante.

Con el orgullo de tener un abanico de soluciones habitacionales único en la historia del Municipio. 600 CasaViedma para los sectores más vulnerables; 3000 lotes sociales entregados en los últimos años; de manera inédita, el Municipio con financiamiento nacional construye 372 viviendas y ya está la prefactibilidad para otras 400; con una permanente dotación de servicios a los terrenos; pero con la enorme responsabilidad de saber que todo suma pero nada alcanza, que a cada solución que consigamos le sigue la inmediata labor de buscar otra y otra.

Con el orgullo que en nuestro valle ahora tengamos bodegas, olivos, que exportamos diversos productos a mercados internacionales, que somos el principal productor de avellanas del país, que nuestras nueces se exportan a Italia, y que creció la superficie bajo riego. Pero con la responsabilidad de apuntalar las iniciativas que brinden valor agregado a la producción, que transformen nuestros frutos secos y nuestros olivos en aceites, que siga creciendo la producción ganadera local para abastecer mercados regionales.

Con el orgullo de liderar la región en materia de reciclaje. Somos la ciudad de Río Negro con más opciones para la reutilización de desechos. Pero con la responsabilidad de mejorar el sistema de recolección y avanzar en el camino iniciado para tener las plantas de transferencia y de tratamiento de residuos.

Con el orgullo que más de 17 mil viedmenses hagan actividad física en opciones municipales, haber sumado el primer polideportivo en 25 años, incorporado gimnasios a cielo abierto, pero con la responsabilidad de seguir sumando infraestructura para fortalecer el Centro de Mediano Rendimiento Deportivo como la Pista de Atletismo, la cancha de hockey. Nos mueve un objetivo claro: que cada viedmense tenga una vida más activa y saludable.

Con el orgullo que tenemos todos de haber jerarquizado la Feria Municipal del Libro, de ser una plaza elegida por los mejores artistas del país, por haber revalorizado a los artistas locales, de tener cada día más ámbitos culturales, de haber puesto en marcha el paseo de artesanos, pero con la responsabilidad de poner próximamente en funcionamiento un ámbito para expresiones culturales en el barrio Lavalle y seguir multiplicando las opciones.

Con el orgullo de saber que Viedma definitivamente cuida su patrimonio cultural, ha logrado recuperar para para la ciudad prácticamente toda la Manzana Histórica, los edificios del Ejecutivo y el Deliberante, puesto en valor el Museo Gardeliano, pero con la responsabilidad de poder ejecutar las ideas de la plaza seca, el ámbito cultural y de artesanos en el patio de la Manzana, concretar el paseo de museos en el lugar más emblemático de nuestra historia.

Con el orgullo de haber mejorado mucho los accesos a la ciudad desde la ruta 3, desde el puente Ferrocarretero y la calle que conduce a El Cóndor, gracias a inversiones nacionales, provinciales y municipales, pero sabiendo que todavía faltan valorizar algunos ingresos.

Con el orgullo de haber trabajado codo a codo con las universidades, no solo como discurso sino como acción concreta, pero con la responsabilidad de pensar una ciudad que incluya a estudiantes y graduados, que les de posibilidades laborales y aproveche sus conocimientos.

Con el orgullo de ver como se concretan obras muy esperadas: el Canal Montenegro, servicios básicos, la costanera norte, las viviendas, las cloacas al Loteo Silva, al sector Nehuén, los parques Leloir, Giachino y ahora el Belgrano, ya licitamos decenas de cuadras de asfalto. Con el orgullo de haber triplicado la superficie con cordón cuneta, de haber sumado miles de nuevas luminarias, de tener en marcha el Centro de Atención Municipal en el barrio Lavalle.

Con el orgullo de un turismo que crece año a año, que tuvo otra temporada récord, que suma opciones como el avistaje de aves, los deportes de viento, el avistaje de delfines y el turismo de reuniones, que genera consensos con los actores locales, pero con la responsabilidad que significa el gran salto de la ampliación del ejido, con la incorporación de decenas de kilómetros de costa de rio, playas marítimas y un desarrollo sustentable que genere empleo y cuide nuestros recursos naturales.

Con el orgullo personal de haber tenido siempre claro que iba a estar allí donde haya un beneficio para un viedmense, sin tener en cuenta banderías políticas y con la convicción que las obras no tienen nombre y apellido, porque se hacen con el dinero de los vecinos y se gestionan no a nivel personal, sino con la representación popular que da origen en la representación demcratica.

Con la responsabilidad de ser un intendente para todos, de tomar la energía de la ciudad capital, de cada una de sus instituciones, de sus clubes, de sus entidades intermedias, de los vecinos que silenciosamente trabajan día a día, para lograr que juntos, sigamos creciendo.

Con la responsabilidad de dar las gracias a la predisposición que mostró el gobierno nacional y que muestra el gobierno provincial para financiar las ideas que imaginamos, planificamos y presentamos desde el Municipio, pero con la responsabilidad de seguir generando ideas, buscando los recursos propios o de otros estamentos, para continuar mejorando la calidad de vida de cada uno de los habitantes de esta ciudad.

Viedma está viva. Vive en cada trabajador, en cada atleta, en cada artista, en cada estudiante, en cada uno de los miles de vecinos, que todos los días elegimos no solo una ciudad, sino una forma de vivir en comunidad.

La comarca nos une. Por eso, queremos que estas seis letras gigantes que hoy quedan instaladas, sean el símbolo de esa unión, el símbolo de una Viedma que crece y una comarca que quiere seguir creciendo.”