Match Point
Match point (o punto de partido) es el momento en un deporte de raqueta o de tanteo donde un jugador o equipo está a solo un punto de ganar todo el encuentro. Si gana esa jugada, se lleva la victoria; si la pierde, el juego continúa.
Hay momentos en los que la política permite imaginar con cierta claridad lo que viene. Y hay otros en los que varios futuros son igualmente posibles.
Argentina parece estar entrando en uno de ellos. Un momento de albur, de incertidumbre.
Milei puede recuperar la economía y reelegir. Puede llegar debilitado a 2027. Puede incluso aparecer alguien capaz de representar parte de lo que produjo Milei sin representar necesariamente a Milei.
Porque quizás el post-Milei ya haya comenzado, aunque Milei vuelva a ser Presidente.
Su irrupción dejó instaladas cuestiones que difícilmente desaparezcan: la inflación no puede naturalizarse, el déficit importa, el Estado debe justificar lo que gasta y ciertos privilegios corporativos encontraron un límite social.
Se podrá discutir qué hizo Milei con esas demandas. Lo difícil es imaginar que la Argentina pueda regresar sencillamente al mundo anterior.
Y resulta interesante mirar qué hacen los dos extremos de esta historia.
Cristina Kirchner, a quien se le podrán formular innumerables objeciones, tiene una característica: estudia la política. Ahora presta atención a los trabajos del jesuita Rodrigo Zarazaga sobre las transformaciones sociales del conurbano.
La pregunta es formidable: ¿por qué sectores populares que durante décadas votaron al peronismo terminaron votando a Milei?
Mientras Cristina intenta comprender qué ocurrió con aquella sociedad, el Gobierno empieza a admitir otra realidad: la recuperación económica demora más de lo esperado y el bienestar todavía no llega a buena parte de la vida cotidiana.
Allí aparecen dos relojes.
El de la economía: inversión, salarios, empleo, consumo.
Y el de la política: paciencia social, encuestas y elecciones.
No necesariamente corren a la misma velocidad.
Si la economía llega primero, Milei puede reconstruir su fortaleza. Si la paciencia se agota antes, puede comenzar otra historia.
No sabemos cuál.
Es el instante de Match Point: la pelota toca la cinta; durante una fracción de segundo nadie sabe de qué lado caerá.
Argentina está ahí.
La pelota todavía no cayó.
Pero cuando lo haga, probablemente caiga sobre un país que ya no es exactamente el mismo.
CB para Frecuencia VyP

