Yacaré que se duerme, es cartera
Las cosas, cuando están pasando, parece que no nos tocan.
Argentina es un pais voluble y una vez que pasa el tiempo uno pierde la capacidad de soñar o entusiasmarse. Sobreviene, indefectiblemente una especie de “¿y pa’que?”, porque admitámoslo, ¡¡¡¡cuántos desengaños!!!!
Cuando en la anterior gestión apareció el proyecto de hidrógeno verde y aún sin tener una remota idea de que y cómo, sentí entusiasmo.
Esa fantasía casi infantil no de cambiar de matriz de producción sino de ampliarla sumado al hábito que nos convierte en argentinos de ley, impide que las frustraciones nos detengan o nos embarguen el corazón, de manera que de inmediato me trepé a la ilusión no de un nuevo modelo de Provincia sino a abrir la puerta a nuevas oportunidades, después de todo ¿quien no siente un poco de envidia por Neuquen, la provincia con la segunda y única sede del Museo de Bellas Artes?
Entramos primero al RIGI y eso debía pesar sino en la agenda Presidencial, al menos en la realidad y ahí estamos más de dos años después, trasladándonos datos en el misterio, como los primeros cristianos.
La llegada del buque con las planchas de acero que se usarán para los piletones qué almacenarán el petróleo que desde Vaca Muerta y atravesando gran parte de nuestra geografía esperarán para cruzar por mar, fue un acontecimiento que quizás nos resultó un poco ajeno. Tapa de diarios o de sitios web locales. No mucho más que los datos sobre una lluvia excepcional o una fiesta provincial.
Sin embargo, en una situación de privilegio, pude hablar en radio Frecuencia VyP, con el Legislador Luis Noale que en un emocionante relato dio cuenta de lo que ocurría.
En lo personal, y se lo.mencioné al aire, sentí que era el ciego en la barca qué sale cargada de vecino para ver sobre el Adriático el paso de un enorme y luminoso transatlantico mientras reclama a viva voz “¿Y como es?”…fui entonces ese ciego de Fellini.
La curiosidad me empujó ayer con dos notas más. Un experimentado trabajador de explotaciones de esta naturaleza y una muy joven mujer, ambos de una sinceridad y una fortaleza en el mensaje que excedía por mucho las palabras.
Recordé una serie que vi este año en Parmount: “Landman” con Billy Bob Thornton, para mi, la precuela de la vida que vendría para Río Negro.
Carlos Hoquart, trabajador del sector con amplia experiencia dio cuenta en nota con VyP de una serie de detalles técnicos. Pero la imagen más fuerte fue la de esa larga fila de camionetas y colectivos trajinando la ruta justo antes del amanecer. ¡Eramos Texas!
Karen Videla, tan joven como puede ser posible, me hablaba al oído, en mis auriculares y yo podía verla como en su relato, esperando cada mañana, mucho antes de la salida del sol, el transporte en el que sueña con la siguiente etapa, esa que la convertirá, después de una intensa capacitación, propiamente en una obrera petrolera.
Palabras que se repetían y que me transportaban al mundo del cine. Una realidad ajena, distante que solo toca la imaginación. Sin embargo, es un hecho. Sin embargo, está pasando.
Quizás y mucho más allá de campañas electorales, de propuestas, de discursos, ojalá pudiéramos ver mucho más de cerca, algo que finalmente, tendremos que contarle a los nietos.
Digo que habrá que contarles sobre esto de cómo pasamos de de ser los campeones de las manzanas y la luna de miel en Bariloche a una Provincia que se metió en el muy rentable negocio del petróleo o la minería de metales como el uranio….
Sentí que a diferencia de la historias de quienes nos procedieron, quizás las nuestras sean las historia de quienes se subieron al futuro tomando riesgos pero en las convicción de que yacaré que se duerme, es cartera.
CB

