¿Política demográfica natalista?

Hay una discusión sobre la caída de la natalidad que parece pertenecer al futuro. En Río Negro, sin embargo, empieza a ser una discusión del presente.

Porque esta provincia está cambiando.

Durante décadas construimos buena parte de nuestra economía alrededor de actividades que no requieren enormes cantidades de trabajadores permanentes. La ganadería ocupa territorio pero demanda relativamente poca mano de obra. La fruticultura genera mucho empleo, aunque una parte importante es estacional.

Pero ahora aparece otro Río Negro.

El petróleo de Vaca Muerta encuentra salida al Atlántico por nuestra costa. Llegan oleoductos, puertos, proyectos de gas natural licuado, nuevas rutas logísticas, servicios industriales y posibilidades mineras.

Y todo eso necesita inversiones y tecnología, pero necesita algo todavía más elemental:

necesita personas.

Ingenieros, soldadores, técnicos, electricistas, operadores, transportistas, informáticos, especialistas en logística. Pero también docentes, médicos, comerciantes, trabajadores de servicios y familias que vivan en las localidades que inevitablemente crecerán alrededor de esta nueva economía.

Por eso la discusión demográfica adquiere en Río Negro una dimensión particular.

No alcanza con conseguir inversiones. Tenemos que preguntarnos quiénes van a trabajar en ellas.

Podremos traer trabajadores de otras provincias, naturalmente. La Argentina siempre se construyó también mediante migraciones internas y externas. Pero si queremos que esta transformación produzca verdadero desarrollo rionegrino, necesitamos formar a nuestra propia población y generar condiciones para que los jóvenes puedan quedarse.

Educación técnica, ingeniería, capacitación laboral, vivienda, escuelas, servicios de salud y ciudades preparadas para recibir población dejan entonces de ser políticas separadas.

Son partes de una misma estrategia.

Durante mucho tiempo Río Negro tuvo territorio y necesitó inversiones.

Ahora empiezan a llegar las inversiones.

Y quizás haya llegado el momento de comprender que el recurso estratégico que también necesitamos producir, formar, atraer y conservar es nuestra propia gente.

CB para Frecuencia VyP