Queremos a la IA cerca, muy cerca de todos

No había encontrado el momento de hacerlo. Digo, de hacerlo apropiadamente.

No hay debate, no existe tema posible que pueda distraernos del hecho mas importante, mas revolucionario que atraviesa a la humanidad en estos tiempos y lo hace a todo pulmón, a los gritos, hablo, claro, de la Inteligencia Artificial.

Lamento si alguien llega tarde a la conversación y se mantiene incólume en esa postura que hoy calificaríamos como antediluviana: la IA es una herramienta del demonio que pronto nos suplantará y hay que prohibirla.

El resto de nosotros, estamos dentro de nuestros telefonitos pidiendo la mejor y mas operativa receta de arroz con leche, consultando sobre síntomas de salud, estado de los caminos, recomendaciones literarias, análisis político o una lista optimizada para la compra en el supermercado. Lo que sea, no hay límite.

No es tarea sencilla estimar que tópicos consultamos mas. Lo que si es probable es que empecemos evaluando síntomas no para eludir la consulta profesional sino para llegar a la visita médica con mayor prontitud y acierto en la especialidad. Luego, luego todo lo que a cada quien se le ocurra. Como dicen por ahí, el cielo es el límite.

Hay un perfil tutorial que supera con creces las instrucciones para cambiar un vidrio o acomodar del mejor modo y con mas criterio los muebles del living o un plan de comidas para no pensar todos los dias “qué puedo hacer mañana para el almuerzo”. Digo el perfil que ayuda a pensar.

Quizas aún haya gente temerosa pensando que es una herramienta del demonio que nos reemplazará o con menos imaginación aún, que nos esclavizará.

Por suerte somos mas los que tenemos confianza en nosotros mismos y celebramos la oferta para, desde un telefonito de modesta inteligencia, encontrar instrucciones para limpiar el horno o asistencia para analizar el proceso que atraviesa Europa desde la construcción de la UE hasta esta actualidad o bien, la China desde Mao hasta hoy que nos vende todo a todos.

De este “milagro” que puede acompañar la soledad de la vejez, que puede estimular la creatividad, que empuja el conocimiento de cualquiera, solo es posible asombrarse y en todo caso, estar atentos a que hacen los hijos. Pero ¡vamos!, es menester estar atentos siempre, tutelarlos, que para eso elegimos tenerlos.

Ahora que acordamos sin espacio para dudas que la IA es el punto de inflexión en la historia de nuestra especie y quizás de todasy que tenemos la oportunidad de vivir todos como parte de una sola humanidad, sería atinado ponderar las posibilidades que la IA nos brinda.

Entonces Imagino a la UNTER exigiéndole al gobierno sentarse con padres y alumnos a debatir para incorporarla institucionalmente al sistema. Que sea herrmienta y materia, que nos sirva a todas y que le seamos útiles para usufructuo de toda la humanidad

Institucianilicemos el acceso a la IA.

Que realmente sea para todos.

Que encontrar recetas de cocina sea una opción y no la regla general.

Que la próxima generación multiplique la capacidad intelectal de la actual de la mano de la IA.

Aprovechemos y que ningun anciano se sienta solo.

Que todos tengan la IA a mano para recordar, para entretenerse, para no estar condenados a pasar esas largas horas solos sin mas compañía que el cielo.

Que se reunan mañana, no, ¿que digo mañana?, ¡Que lo hagan esta tarde!

Que de inmediato se pongan en contacto las instituciones, los ministerios, los gremios, los clubes, los consorcios, los medios, todos, para articular la bienvenida mas cordial y por cierto demos cuenta de la mejor utilizacion del recurso para que nuestro nueva socia, la IA irrumpa con todo y para beneficio de todos.

La queremos en los planes de estudio de las escuelas desde temprano. La queremos cerca, incorporada, al servicio de todos, que sea política de Estado.

Queremos estar juntos y no correr de atrás.

Queremos, debemos querer que esta herramienta de infinitos recursos no provoque resquemores. La queremos cerca. Lado a lado. La queremos amiga de todos, no solo de algunos.

CB