Convocan a AW al gran juego Nacional

En una columna de Ricardo Roa en Clarín aparece, casi perdido entre muchos otros datos, uno que para los rionegrinos merece atención.


Sergio Massa reunió al peronismo para discutir la estrategia frente al Gobierno y, en ese movimiento, habló con tres gobernadores: Gustavo Sáenz, de Salta; Hugo Passalacqua, de Misiones; y Alberto Weretilneck, de Río Negro.


¿Por qué importa?


Porque Río Negro no es una provincia de gran peso electoral y Weretilneck ni siquiera cuenta hoy con senadores propios para ofrecer en una negociación nacional. Sin embargo, cuando empiezan a contarse votos y a reconstruirse conversaciones políticas, su teléfono suena.


No hace falta simpatizar con Massa —ni mucho menos— para advertir el significado del dato.


Río Negro está cambiando de escala. El oleoducto Vaca Muerta Sur, el puerto de exportación de petróleo, el proyecto de GNL, la minería y las nuevas inversiones energéticas están colocando a la provincia en un lugar que excede largamente el tamaño de su padrón.


Y Weretilneck tiene, además, una característica que en este escenario adquiere valor: puede conversar con distintos sectores nacionales sin quedar atrapado en ninguno de ellos. Su construcción política es esencialmente provincial.


Por eso quizá convenga mirar aquella llamada al revés.


La pregunta no es qué quería Massa de Weretilneck.


La pregunta interesante para nosotros es por qué, cuando la política nacional vuelve a buscar gobernadores con quienes negociar,

considera necesario llamar al gobernador de Río Negro.


Puede parecer un detalle.


Probablemente ya no lo sea.

CB para FrecuenciaVyP