Tortoriello: ¿una candidatura o una jugada de anticipación?

El diputado logró instalar su candidatura a gobernador de Río Negro, pero la respuesta de La Libertad Avanza abrió más interrogantes que certezas. En el fondo, la discusión podría ser bastante más amplia: quién decide el futuro político del espacio libertario en la provincia.

Aníbal Tortoriello anunció su intención de competir por la gobernación de Río Negro en 2027. Hasta ahí, ninguna sorpresa. Su aspiración es conocida y tiene antecedentes electorales que justifican que se considere un protagonista de la próxima disputa provincial.

Lo interesante ocurrió después.

Desde La Libertad Avanza, Damián Torres salió a recordar que todavía no hay una candidatura definida. Y apareció, además, el nombre de Enzo Fullone como otra posibilidad.

De pronto, lo que parecía el lanzamiento de una candidatura se convirtió en una discusión sobre quién tiene autoridad para decidirla.

Y aquí aparecen tres preguntas que pueden ayudar a comprender lo que está ocurriendo.

¿Tortoriello se adelantó porque sabe algo o porque teme quedarse afuera?

No es una diferencia menor. En política, anticiparse puede ser una demostración de fortaleza, pero también una señal de preocupación. Quien instala primero su nombre intenta transformar una aspiración personal en un hecho político que los demás deban considerar.

¿Enzo Fullone representa una alternativa real o su aparición es una manera de recordarle a Tortoriello quién tiene el poder de decisión?

La Libertad Avanza tiene una conducción nacional particularmente celosa de su autoridad. Y el respaldo electoral de Javier Milei es un capital que nadie puede apropiarse simplemente por declararse su representante.

Pero hay una tercera pregunta, probablemente la más importante.

¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Tortoriello para impedir un eventual acercamiento entre Milei y Alberto Weretilneck?

Porque ese entendimiento, que no puede darse por hecho, modificaría sustancialmente el escenario provincial.

Weretilneck gobierna una provincia que empieza a ocupar un lugar estratégico en el mapa energético argentino. Y Milei necesita gobernabilidad, inversiones y resultados. Existen, por lo tanto, intereses que podrían facilitar coincidencias, aunque eso no signifique necesariamente una alianza electoral.

Tortoriello, en cambio, necesita construir una alternativa al actual gobierno provincial. Un acuerdo entre el oficialismo rionegrino y el espacio libertario podría alterar sus planes.

Hay, además, una curiosidad política: el diputado consiguió que su candidatura ocupara espacio en los medios nacionales, pero también que desde su propio sector salieran a aclarar que todavía no está definida.

¿Fue un movimiento exitoso o un paso en falso?

Quizás sea demasiado temprano para responder.

Lo que parece claro es que la elección de 2027 empezó a jugarse mucho antes de que se abran las urnas. Y que, por ahora, la primera disputa no es por los votos de los rionegrinos, sino por el derecho a representar a Milei en Río Negro.

Una disputa cuyo resultado, paradójicamente, podría decidirse bastante lejos de la provincia.