“El jueves de la verdad Liberal”

El jueves, en la Legislatura rionegrina, no se va a votar solamente una ley. Se va a votar una coherencia.

El tema central de la sesión de este jueves 6 de agosto es el pase a planta permanente de más de 4.200 trabajadores contratados del Estado provincial: salud, educación, niñez, desarrollo humano, entre otras áreas. El proyecto llega con acuerdo de ministros y en única vuelta, así que si consigue los votos, queda directamente habilitado para implementarse. Hoy mismo se reunieron las comisiones para terminar de darle forma al dictamen.


Hasta ahí, la mecánica legislativa de siempre. Lo que vuelve interesante esta sesión es otra cosa: es año electoral, y en la Legislatura conviven bloques que construyeron identidad política alrededor del discurso de achicar el Estado, cuestionar el gasto público y desconfiar de la estabilidad laboral estatal como forma de ineficiencia. Ese discurso funciona muy bien en un spot de campaña. El jueves, esos mismos legisladores van a tener que decir, con nombre y apellido, y con la mano levantada frente a las cámaras, qué hacen con 4.200 familias rionegrinas que están esperando estabilidad laboral.


Y ahí aparece la pregunta incómoda que probablemente nadie formule en el recinto pero que va a flotar sobre toda la sesión: ¿la convicción ideológica se aplica siempre, o se aplica según sople el viento electoral? Porque no es la primera vez que este tipo de leyes llega a votación en Río Negro —hay antecedentes de 2021 y de tratamientos similares en 2025— y en su momento la resistencia más dura no vino, precisamente, de los sectores que hoy se presentan como más liberales.


Lo más probable, dicho con todas las cautelas de una predicción política, es que no haya un rechazo masivo ni un escándalo. Ningún bloque necesita hoy cargar con el costo de ser “el que le sacó la estabilidad a los estatales” a dos meses de las urnas. Pero ahí está exactamente el punto: si el resultado es previsible y aun así estos espacios necesitan salir a explicar por qué acompañan algo que en el fondo contradice su prédica de campaña, la sesión deja una fotografía política más valiosa que el propio resultado.

Va a mostrar, con mucha nitidez, quién sostiene sus convicciones cuando cuestan algo y quién las guarda en el cajón cuando hay votos de por medio.


El jueves lo vamos a saber. Por ahora, solo queda esperar y ver si alguien se anima a decir en el recinto lo que dice en la tribuna.

CB- FrecuenciaVyP